viernes, 7 de enero de 2011

3. Otra vez

Caminé por la acera distraída. Hoy había sido un día asquerosamente aburrido. A penas había tenido tiempo para terminar de leer el libro de mi madre. Aunque tenía que admitir que no me importaba mucho que pudiera pasarle a Carolina. Era inquietante saber que ella estaba basada en mí. Me dieron ganas de reír cuando leí las líneas en las que Carolina lloraba por Roberto. Yo jamás cometería los errores que ella cometía continuamente. Antes de nada, jamás habría salido con el tal Roberto, por muy enamorada que estuviera. Sonreí. El amor, el amor, el amor… era una estúpida condena que nos acompañaba toda la vida. Era un castigo, algo invisible que solo sabe herir. Pues, aunque creas en él, siempre te acaba traicionando; al final, cuando menos te lo esperas. La muerte se lleva a la otra persona, y entonces, ¿qué? El amor te juega una mala pasada. La muerte y el amor se vinculan sin remedio. Aunque la muerte, es la sentencia que le espera siempre a cada uno. La muerte, o el abandono... claro.
Apenas me di cuenta de que había llegado ya a la ciudad deportiva. Subí la rampa y pasé por el pabellón. Podía oír los gritos desesperados del portero a los jugadores, y el silbato del árbitro en el pabellón. Seguí caminando, esta vez dándome más prisa. Iba a llegar tarde, y eso que solo era el primer día.
-Bueno, ahora decidme vuestros nombres…
La clase ya había empezado. Desde lejos vi a una mujer junto con los demás chicos. Abrí la puerta con brusquedad, hecho que consiguió que fuera el objetivo de todas las miradas. Con la cara roja como un tomate, entré en la pista y me apresuré a dejar la funda de la raqueta junto con las demás.
-Perdonad-dije.
En un instante tuve a mi lado a Abril que en vez de mirarme con reproche, me sonrió de oreja a oreja. Suspiré y miré hacia la entrenadora. Ésta había fijado la vista en mí con curiosidad, como si fuera un valioso y brillante trofeo.
-¿Eres la famosa Carla?-dijo.
No sabía si era una pregunta o una afirmación, pero asentí con la cabeza. Ella sonrió. Por un momento temí que me pusiera a prueba, pero se giró hacia los demás y prosiguió con la clase.
-Bueno, sigamos. Estaba preguntando los nombres, venga, decidme.
Empezaron a decirlos. Había varia gente nueva. Entre ellas distinguí una chica de pelo rizado y morenita, y otra de pelo rubio oscuro. Había dos chicos nuevos. Abrí muchos los ojos. No podía creerlo. ¿Él otra vez? Esto ya se pasaba de coincidencia. Ahí estaba de nuevo, aquél chico. No me había equivocado en cuanto a lo del tenis. Escuché atentamente cuando dijo su nombre. Ismael.
-Bueno, chicos, ¿cuántos años de experiencia tenéis?-preguntó la entrenadora.
La mayoría de años no superaba los cinco. Todos tenían más o menos cuatro años de experiencia. Entonces él resaltó.
-Siete, siete años.
Mi mirada se fijó en él. No pude describir lo que sentí. ¿Envidia, furia, enfado…? El caso es que sentí como si esa cifra se me clavara en el corazón. Era la situación que más me incomodaba. Como si alguien estuviera superándome.
-Vaya, Ismael, entonces tú sí que tienes experiencia.-lo alabó la entrenadora-Vamos a empezar el primer día con partidos, para que vea vuestros fallos.
Empezó a colocarnos por parejas. Abril me miró con ojos de cordero, pero de mí no dependía la decisión. Además, sentía como una extraña sensación por dentro, como de furor. No podía evitar fijarme en aquél chico; quería medirme con él para saber quien era mejor de los dos.
-Ismael y Carla, poneos juntos.
Observé a Abril. Esperé una mueca de fastidio por su parte, pero sólo me miró un instante con curiosidad, y luego puso una sonrisa pícara. Al principio dudé, pero después entendí. Había reconocido al chico de la otra tarde, y me había visto fijarme en él. Solo había conseguido darle un motivo para burlarse de mi opinión sobre el amor. Chasqueé la lengua y miré con desprecio hacia al suelo. Yo tenía un tenis duro y despiadado. Cuando se me presentaba un desafío como éste lo único que conseguía era ponerme nerviosa, pero a la vez no me sentía tranquila hasta haberlo afrontado.
-Estás en mi clase, ¿no?-preguntó él al pasar a mi lado.
-Como si no me hubieras visto-dije molesta.
-Demasiadas veces -murmuró él ignorando el tono despectivo de mi voz y poniéndole uno burlón al suyo.
Sacó una pelota del carro y la botó varias veces. Con las rodillas flexionadas, y detrás de la línea, esperé firmemente su saque. No me dio tiempo ni a moverme. La pelota botó en mi campo y se salió fuera. Punto. 15-0. Me mordí el labio.



-Qué paliza-murmuré quitándole el tapón a la botella.
-Lo has hecho bien-me dijo a mi lado.
Nos habíamos pasado toda la hora jugando. Eran las nueve y media, y las pistas solo estaba iluminadas con la luz de algunos focos. Ambos estábamos sentados en el banquillo, bañados en sudor.
-No es algo que yo le diría a un oponente-dije.
-Pues yo sí-me contradijo.
Lo ignoré y di un largo trago de agua. Estaba agotada. Había perdido por un punto. Por lo menos no había sido una derrota de esas vergonzosas que te recuerdas hasta el final de tus días. Había sido un buen partido. Pero seguía sintiendo esa sensación; más débil, pero la seguía sintiendo.
-Solo ha sido por un punto-puntualicé-la próxima vez ganaré.
-Lo dudo-murmuró él.
-¿Y tú qué sabes?-murmuré molesta.
-Podría haberte ganado sin que me marcaras un mísero punto-alardeó guardando su raqueta en su funda.
-Pero no lo has hecho-murmuré con tono burlón.- ¿Por qué será?
No dejé que me respondiera. Me levanté, guardé la raqueta y dejé la pista. Lo había visto de lejos, pero no había sacado ninguna conclusión sobre él. Y ahora que había hablado con él podía entender y conocer su carácter. Burlón. Competitivo. Audaz. Le di una patada a una lata. Debía adivinar las conclusiones que él había sacado sobre mí. Me había limitado a mirarle despectivamente y defenderme.
Seguí caminando algo confusa. Ya era casi de noche. Entonces oí como alguien me seguía. Intuí quién era, pero miré hacia atrás por si acaso. Como un idiota se había apresurado a seguirme, con la raqueta en su funda, colgando del hombro.
-¿Tienes miedo de volver a casa solo?-pregunté con malicia.
-No digas tonterías-exclamó.
No pude evitar sonreír.
-Idiota.
-Imbécil.
-Prepotente.
-Listilla.
-Capullo.
-Idiota.
-Eso ya lo he dicho yo-protesté.
-Que yo lo sea no quita que tú no puedas serlo.-espetó él.
-Idiota.
-Te repites mucho.-comentó con una sonrisa burlona.
Suspiré. Era un as chinchando; una característica más que añadirle a su perfil. Y tenía buenas respuestas en la manga. Otra más.
-¿Tu casa está cerca?
-En la calle Pintores.
-Esa es la calle paralela a la mía-observé.
-¿Somos vecinos?-añadí con exclamación.
Él sonrió con picardía.
-Vecinos paralelos-comentó con una sonrisa.
-Idi…
-Te repites mucho…
-Tú también.
Se cayó y me sonrió. Yo esquivé su mirada. Lo que me faltaba. Me había quedado sin hermano para discutir y me había salido ahora un sustituto.
-Bueno, ya hemos llegado-exclamó.- sueña conmigo esta noche.
-Sonaré que te doy una paliza.
-Somos rivales, ¿no?-preguntó abriendo la puerta con la llave.
Respiré detrás suya. Me había quedado hablando con él mediante insultos en la puerta de su casa sin darme cuenta. ¿Qué hacía aún ahí parada? Tosí, y me di la vuelta para irme con el ceño fruncido.
-Idiota.
-Te repites mucho…
-¡Ya, cállate!

11 comentarios:

  1. El final me ha parecido muy gracioso! Me refiero a lo de los insultos. Me a encantado el capitulo. Estoy esperando el siguiente ;) un kiss de Kiss!!

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  2. Me ha encantado, escribes súper bieeeeeeeeeeeeeeeeeen!

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  3. jaja el final es genial xD espero q no tardes mucho en escribir =) estoy deseando leer
    1Bso(L)

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  4. me encanto el capitulo!
    publica pronto quiero saber que sigue :)
    besos y cuidate!!!

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  5. qué bonito es el amor! solo digo eso!xD

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  6. XDDD me gustó la parte de los insultos XDD
    Apuesto que va a pasar algo entre ellos 1313
    Publica pronto!
    Girl

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  7. jaaj gracias chicas! quien sabe lo que pasara...O.O-:)

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  8. in-cre-íble. Que ganas de seguir leyendo!! Publica pronto :)

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  9. Jeje está muy chulo,divertidísimo el final xD Sigue publicando!! A ver si de ahí surge algo...(L)
    Yo siempre pensando en lo mismo,xD,en serio,siempre sufro un montón con los libros hasta que llega la parte que los protagonistas se enamoran xD
    Bueno,besitos!! (L)

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  10. jaja candy te pasa como a mi:)

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  11. awww me encantaaaa!! jajaja baby adoro tus historias :D

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